La economía argentina enfrenta nuevos desafíos a raíz de la escalada del conflicto en Medio Oriente, según un informe reciente del FMI. Este organismo advierte sobre el riesgo de una estanflación global, caracterizada por bajo crecimiento y alta inflación, y ha señalado que Argentina podría ver una reducción en su pronóstico de crecimiento del PBI.
A pesar de un superávit en hidrocarburos y granos, con un saldo positivo en el sector energético de aproximadamente US$ 7.815 millones en 2025, las reservas internacionales netas se mantienen en niveles críticos. En enero de este año, las exportaciones de combustibles y energía alcanzaron US$ 781 millones, aunque febrero mostró una caída interanual del 12,2%.
La Municipalidad y otros actores económicos deben prepararse para un posible incremento en los costos de producción, especialmente en el sector agrícola, donde se prevé una presión en los precios de los alimentos y los insumos necesarios para la producción. A pesar de los retos, el FMI reconoce que Argentina se destaca como un "punto brillante" en el contexto económico actual.