La situación económica en Argentina se ha deteriorado notablemente, generando una gran preocupación entre los ciudadanos. La destrucción de la economía se hace evidente a través de la pérdida de empleos y el cierre de empresas, superando incluso los efectos negativos de la pandemia.
Antonio Aracre, quien expresa sus dudas sobre las cifras proporcionadas por el ministro de Economía bonaerense, señala que el poder adquisitivo de los salarios ha caído drásticamente, contraviniendo las promesas realizadas por el presidente. Actualmente, no hay indicadores que sugieran una mejora en la situación, lo que refleja una consistencia en un plan que muchos consideran destructivo.