La OCDE ha revisado a la baja sus expectativas de crecimiento para la economía argentina, proyectando un aumento del PBI de solo 2,8% para el año 2026, lo que representa un recorte de 1,6 puntos porcentuales respecto a pronósticos anteriores. Además, se estima que el IPC finalizará el año con una inflación del 31%.
El informe también prevé un crecimiento del PBI del 3,5% para 2027, impulsado principalmente por las exportaciones en el sector energético, la minería y la agricultura. Sin embargo, la inflación ha mostrado señales de aceleración en la segunda mitad del año, en parte debido al aumento en los precios del petróleo, lo que ha complicado los esfuerzos para controlar la inflación.
La OCDE indica que la inflación se fortaleció desde mediados de 2025, alcanzando un 2,6% mensual en abril. A pesar de las dificultades, se espera que a partir del segundo semestre de 2026, la desinflación pueda ganar impulso, apoyada por una política monetaria estricta y la contención de la demanda.