En mayo, Argentina experimentó una inflación del 2,1%, la cifra más baja en los últimos ocho meses, según el INDEC. Este resultado se sitúa por debajo de las proyecciones del mercado, que esperaban un incremento del 2,3%. El aumento de precios fue impulsado principalmente por un alza del 3,5% en los precios estacionales, especialmente en verduras, aunque la caída en frutas atenuó este efecto.
Con este dato, la inflación interanual en el país alcanza el 33,2%, posicionándose como el segundo país con mayor inflación mensual en América Latina, solo superado por Venezuela, que registró un 6,43% en mayo. Otros países de la región, como Bolivia, también reportaron inflación de dos dígitos, con un incremento del 12,51% en los últimos 12 meses.
Mientras tanto, naciones como Uruguay, Chile y Paraguay mostraron cifras más moderadas, con inflaciones del 0,70%, 0,2% y 0,1% respectivamente. En este contexto, analistas subrayan que a pesar de la desaceleración, la presión sobre el poder adquisitivo persiste y hacen un llamado a implementar medidas sostenibles para controlar los precios.