La crisis económica en Argentina sigue afectando gravemente a las pequeñas y medianas empresas (PyMEs), especialmente en la provincia de Buenos Aires. Durante el último año, se han cerrado 13.163 empresas, lo que representa una disminución del 2,63% en el número de empleadores. Desde la llegada de Javier Milei a la presidencia, se han perdido 24.437 unidades productivas, lo que equivale al 4,8% del total registrado en el país.
A pesar de un leve aumento en la creación de empleos en febrero, con 965 nuevos puestos de trabajo, el balance general muestra una caída de 205.680 empleos registrados en el sector privado desde el inicio de la actual gestión. Los sectores más perjudicados incluyen el transporte, la construcción y los servicios inmobiliarios, que han perdido un total de 11.837 empresas en el mismo período.
El informe de Fundar indica que este deterioro no es abrupto, sino un proceso gradual que afecta el poder adquisitivo de los salarios y la viabilidad de muchas PyMEs, esenciales para el empleo formal en el país. La situación actual refleja una fragilidad continua en el mercado laboral, evidenciando la necesidad de medidas urgentes para mitigar el impacto de la recesión.