El conflicto en Medio Oriente está generando preocupaciones en el comercio internacional, afectando especialmente la logística marítima y los costos de la energía. La especialista Yanina Lojo advirtió que, aunque Argentina no depende de las rutas del Golfo para su comercio con Asia, el impacto global se sentirá en todos los mercados. “Pensar que porque estamos lejos esto no nos va a afectar es un error”, destacó.
A pesar de que el comercio argentino con Asia utiliza rutas marítimas que no atraviesan el Golfo Pérsico, hay sectores específicos que podrían enfrentar complicaciones. Empresas que exportan directamente a Arabia Saudita o países del Golfo podrían ver afectadas sus operaciones. Recientes ataques a buques en la región han elevado la tensión, provocando un incremento en los costos de seguros marítimos y obligando a las navieras a cambiar sus rutas, lo que a su vez genera congestión y mayores costos de transporte.
El sector agroindustrial también enfrenta un panorama complicado. Aunque los precios de los commodities, como la soja, han alcanzado niveles altos, el aumento en los costos de producción podría reducir los beneficios. Actualmente, la soja está cerca de su valor más alto en dos años, lo cual es alentador, ya que se acerca la época de cosecha.