El informe anual de MSCI (Morgan Stanley Capital International) mantiene a Argentina en la categoría de "standalone", lo que implica que su mercado de acciones sigue en el ostracismo. Esta decisión se produce a pesar de la expectativa de los inversores locales de que el país pudiera ser reclasificado a "mercado de frontera", lo que permitiría un mayor flujo de fondos internacionales.
Durante la presentación de este análisis, se destacó que el país enfrenta barreras significativas para atraer capital global, incluyendo problemas operativos y regulatorios. A pesar de algunos avances, como la flexibilización parcial de controles cambiarios prevista para 2025, las trabas burocráticas y la falta de un mercado de divisas libre siguen limitando el acceso de inversores.
En la jornada bursátil, las acciones del sector bancario experimentaron un incremento en Wall Street, pero los resultados locales del Merval mostraron un leve aumento de 1,2%. Sin embargo, la falta de un cambio por parte de MSCI ha dejado a muchos en el sector financiero decepcionados, ya que se esperaba que una mejora de clasificación impulsara aún más el rendimiento de los activos argentinos.