El ex titular de la CAME, Osvaldo Cornide, alertó sobre un conflicto distributivo en Argentina que refleja problemas económicos profundos, donde la economía del país no genera lo suficiente para satisfacer las necesidades de las clases medias y el equilibrio fiscal. Según Cornide, la situación no se debe a la falta de racionalidad o a la corrupción de los argentinos, sino a la presencia de tecnologías obsoletas y a una insuficiente inversión en la estructura productiva.
El análisis de Cornide subraya un dilema en la política económica: priorizar el equilibrio macroeconómico sacrificando aspiraciones sociales, o viceversa. Aclara que ambos enfoques son respuestas válidas a limitaciones estructurales. Además, critica al liberalismo argentino, argumentando que su fracaso radica en factores productivos, como un tipo de cambio desfavorable y una alta presión tributaria sin beneficios reales.
El ex funcionario también señala que el peronismo ha fallado al no impulsar efectivamente la oferta, lo que ha llevado a una postergación de los problemas económicos. Para Cornide, Argentina necesita una política que no solo busque repartir lo existente, sino que se enfoque en aumentar la productividad y mejorar la provisión de bienes públicos que el mercado no genera por sí solo.