El Día Mundial de la Biotecnología, que se conmemora el 16 de junio, celebra avances significativos en la relación entre ciencia e industria. Este día recuerda la aprobación en 1980 de la primera patente sobre un organismo modificado, que marcó un punto de inflexión en la biología aplicada. Hoy, la biotecnología abarca diversas áreas, desde la salud hasta el agro y el medio ambiente.
Argentina se destaca como un referente mundial en biotecnología, con innovaciones que incluyen cultivos como la soja y el trigo resistentes a la sequía. La biotecnología se clasifica en varias categorías: la roja se centra en medicamentos y vacunas, la verde transforma la agricultura con cultivos mejorados, y la blanca aplica procesos biológicos en la industria para reducir la contaminación.
En el ámbito alimentario, la biotecnología amarilla busca nuevas fuentes de proteínas y mejores procesos de fermentación. Además, la biotecnología gris enfrenta desafíos ambientales mediante el uso de microorganismos para el tratamiento de efluentes. Estas múltiples facetas reflejan cómo la biotecnología contribuye a una economía más sustentable y eficiente.