La economía argentina enfrenta un panorama complejo, a pesar de la disminución de la inflación, que en mayo se ubicó en el 1,9%. Antonio Aracre, economista y exfuncionario, destacó en el programa Rivadavia Agro que, si bien se han logrado avances en el orden macroeconómico, el consumo, el comercio y la construcción continúan estancados.
El economista señaló que la incertidumbre electoral del año pasado persiste, afectando la actividad interna. Para mejorar la situación, Aracre propuso una recomposición del poder adquisitivo de los salarios y un aumento en la disponibilidad de crédito a tasas más bajas. Mencionó que las tasas actuales, que rondan el 6%, son un obstáculo para la reactivación, especialmente en el sector de la maquinaria agrícola, que ha mostrado un notable estancamiento.
Además, sugirió que es fundamental que el equipo económico dialogue con los bancos para abordar la necesidad de disminuir las tasas activas. Esta medida podría facilitar el acceso al financiamiento y, a su vez, revitalizar la economía local, que aún enfrenta desafíos significativos.