El gobierno argentino, liderado por el presidente Javier Milei, ha autorizado al Tesoro a gestionar financiación internacional por un máximo de 5.000 millones de dólares. Esta decisión fue formalizada mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial el 22 de junio de 2026, con el fin de enfrentar los vencimientos de deuda en dólares programados para este y el próximo año.
El decreto permite al Tesoro argentino contraer deuda con entidades financieras internacionales, que contarán con garantías parciales de organismos multilaterales. Aunque no se especifican los nombres de dichas entidades, el objetivo es reducir el costo de financiación nacional. Recientemente, el Banco Mundial aprobó un paquete de garantías por 2.000 millones de dólares, mientras que el Banco Interamericano de Desarrollo otorgó una garantía de 550 millones de dólares.
A pesar de esta autorización, Argentina enfrenta dificultades para regresar a los mercados internacionales de deuda, dado el alto riesgo crediticio que le asignan las altas tasas de interés, reflejado en un índice de riesgo país que alcanzó los 421 puntos básicos.