Las próximas Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) serán clave para revisar el acuerdo actual con Argentina, firmado en abril de 2025. Este análisis se realiza en un contexto de creciente tensiones sociales, donde la desocupación ha aumentado un 1,1% y la informalidad afecta al 43% de los trabajadores, según datos del INDEC.
A pesar de haber estado bajo programas del FMI durante ocho años, Argentina no ha conseguido estabilizar su economía ni acceder a los mercados de capitales. El acuerdo vigente, que carece de los controles legales establecidos, convierte al país en el principal deudor del organismo, concentrando más de un tercio de los créditos otorgados.
El programa del FMI ha exacerbado las desigualdades y ha fortalecido un modelo económico frágil y dependiente, lo que aumenta las tensiones sociales, ambientales e institucionales en el país.