Un informe reciente ha alertado sobre la situación crítica en la alimentación y la salud en los barrios populares de la región. Este documento, presentado el martes, destaca el aumento del bajo peso infantil y el cierre de comedores, lo que agrava la crisis alimentaria.
Además, se observan mayores dificultades para acceder a controles médicos, lo que podría tener un impacto significativo en la salud de los vecinos. La preocupación crece entre las autoridades y la comunidad, que demandan acciones urgentes para revertir esta situación.