Un reciente informe de la Universidad Católica de La Plata (UCALP) pone de manifiesto la grave crisis habitacional que enfrentan tanto los jóvenes como los adultos mayores en Argentina. La investigación, titulada “La vivienda en la Argentina: relaciones intergeneracionales” y dirigida por Marianela Ana Buono y Daniel José Buono, revela que los jóvenes se ven impedidos de acceder a créditos por su situación laboral precaria, mientras que los adultos mayores sufren el deterioro de sus viviendas debido a jubilaciones insuficientes.
El estudio destaca que el acceso a la vivienda propia se ha convertido en una “quimera” para los jóvenes, quienes encuentran pocos programas de ayuda que, además, imponen requisitos excluyentes. Muchos de ellos no pueden cumplir con la antigüedad laboral mínima o los niveles de ingresos requeridos, lo que los deja fuera de cualquier posibilidad de financiamiento.
La investigación también señala que la crisis de vivienda ha pasado a ser un problema biosocial, afectando profundamente a los sectores más vulnerables de la población. La falta de oportunidades y el desconcierto que sienten los jóvenes contribuyen a un estado de incertidumbre que retrasa su desarrollo personal y profesional.