La crisis económica ha llevado al cierre de otro establecimiento en la región, convirtiéndose en el quinto de enero de 2026. Este fenómeno se debe a una combinación de factores, incluyendo la falta de rendimiento y problemas de organización.
El impacto de estos cierres se siente en la comunidad, afectando a trabajadores y familias que dependen de estos empleos. La situación económica actual continúa generando desafíos para los negocios locales, lo que plantea interrogantes sobre el futuro de la actividad comercial en la zona.