La discusión sobre la votación de los muñecos de fin de año ha cobrado relevancia en la comunidad, generando malestar entre diversos grupos involucrados. Los resultados revelados han sido objeto de críticas, especialmente por el sistema digital empleado en esta edición.
Los participantes expresan su descontento debido a la notable diferencia entre el primer y el segundo puesto en la votación. Esta situación ha llevado a cuestionar la transparencia y efectividad del proceso utilizado, lo que ha desatado reacciones en el ámbito local.
La polémica no solo afecta a los creadores de los muñecos, sino que también involucra a la comunidad en general, que sigue de cerca el desarrollo de este evento tradicional.