El Tribunal Oral en lo Criminal III de La Plata impuso una condena de prisión perpetua a Renzo Eduardo Chidichimo por el femicidio de su compañera de trabajo, Rocío Magalí González, quien fue asesinada con siete disparos. La decisión se tomó tras un veredicto de culpabilidad emitido por un jurado popular.
El juez Santiago Paolini fue el encargado de dictar la sentencia durante la audiencia de cesura, donde el fiscal Juan Pablo Caniggia había solicitado la pena máxima para el acusado. A pesar de la condena, la defensa, representada por la defensora oficial Gladys López, anunció su intención de apelar el fallo ante el Tribunal de Casación Penal bonaerense.
La defensora argumenta que el crimen no estuvo motivado por la condición de género de la víctima, afirmando que no todo homicidio de una mujer se clasifica como femicidio. Sin embargo, el jurado popular rechazó esta interpretación al considerar que el asesinato fue efectivamente un femicidio.