Un reciente estudio de la consultora QSocial Big Data revela la fragmentación política en Argentina, donde un 30% del electorado podría definir el resultado de las próximas elecciones. La encuesta, realizada en julio, clasifica a la población en tres bloques principales: el 36% que apoya al oficialismo, el 34% que se alinea con la oposición y un 30% considerado como electorado mixto.
El bloque liberal/conservador, que respalda al presidente Javier Milei, muestra un fuerte compromiso, con un 91,7% de identificación con partidos como La Libertad Avanza. En contraste, el bloque progresista/estatista, que representa a la oposición, se opone casi unánimemente a la gestión actual. El 30% restante, que se define como "mixto", prioriza temas como la inseguridad y la economía sobre la lealtad partidaria, con un 54% que no se siente identificado con ningún espacio político.
Este panorama sugiere que el futuro político del país dependerá de cómo estos segmentos se movilicen en las próximas elecciones, teniendo en cuenta que los votantes del bloque mixto muestran una alta tasa de abstención y voto en blanco.