El presidente electo Abelardo de la Espriella ha tomado decisiones clave en su administración, anunciando el fin de la Paz Total. Esta medida implica la reactivación de órdenes de captura y la limitación de los procesos judiciales con grupos armados, que se someterán a la justicia ordinaria.
La comunidad se ve afectada por este cambio en la política de seguridad, ya que el nuevo enfoque podría tener implicaciones significativas en la lucha contra la delincuencia organizada. De la Espriella ha expresado su intención de fortalecer el orden y la justicia en el país.
El anuncio se produce en un contexto de creciente preocupación por la violencia en varias regiones. Se espera que estas medidas generen un debate amplio sobre su efectividad y las posibles repercusiones en la población.