La tensión en el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires se intensifica con la propuesta de Máximo Kirchner, quien sugiere que Axel Kicillof asuma la presidencia del partido. Esta iniciativa busca evitar una interna entre los diversos sectores del PJ, aunque aún no se ha formalizado como un pacto político.
El gobernador Kicillof ha mostrado reticencias a aceptar este rol, prefiriendo delegar la responsabilidad en un dirigente afín al Movimiento Derecho al Futuro, siendo Verónica Magario uno de los nombres más mencionados. Sin embargo, la propuesta de Kirchner ha generado un cambio en la discusión interna, con funcionarios debatiendo sobre la viabilidad de que Kicillof asuma un cargo que inicialmente no contemplaba.
A pesar de la falta de una propuesta concreta, algunos consideran que esta sugerencia podría alinearse con las políticas del gobierno provincial, mientras que otros advierten que podría ser una estrategia del kirchnerismo para obtener mayor control dentro del partido.