La Justicia ha decidido prohibir las actividades motorizadas en La Frontera, en Pinamar, debido a preocupaciones sobre la seguridad y el impacto ambiental. Esta medida busca proteger tanto a los residentes como a los visitantes de la zona, que frecuentemente se ven afectados por el ruido y la contaminación generados por estos vehículos.
La resolución se produce en un contexto donde la comunidad ha expresado su preocupación por el aumento de accidentes y daños al entorno natural. Las autoridades locales están ahora trabajando en la implementación de esta prohibición, que promete ser un cambio significativo para la zona.
Se espera que la medida contribuya a una mayor calidad de vida en Pinamar, además de fomentar prácticas más sostenibles en el área. Los funcionarios han señalado que continuarán monitoreando la situación para asegurar el cumplimiento de las nuevas regulaciones.