Una serie de cambios en la Quinta de Olivos ha generado preocupación entre los empleados de la residencia presidencial. Este jueves 17 de septiembre, varios trabajadores se encontraron con la inesperada noticia de que no podrían ingresar a sus puestos, con algunos recibiendo la comunicación de su despido y otros de su relocalización. El Gobierno ha decidido sustituir a todo el personal civil por miembros de las Fuerzas Armadas, un hecho sin precedentes en la historia local.
La medida, según un comunicado oficial, responde a la "escalada de la inseguridad a nivel global" y se enmarca en la visita del Papa León XIV. Este cambio implica la disolución de la Administración General de la residencia presidencial y la separación de las funciones de seguridad y administración, lo que resultará en una reducción del personal. Además, la situación ha llevado a la destitución de Osvaldo Sosa de su cargo, quien había sido recomendado por María Belén Agudiez, cuñada del presidente, con quien mantenía vínculos estrechos.
Los nuevos cambios en la administración de la Quinta de Olivos reflejan un clima de tensión y desconfianza, donde las decisiones del Gobierno son vistas como parte de una creciente paranoia oficial.