Hoy se cumple un año desde que Cristina Fernández de Kirchner fue condenada en la causa “Vialidad” y se encuentra cumpliendo su pena en prisión domiciliaria. Desde su entorno político, argumentan que esta situación representa una “proscripción política” y solicitan que se le permita participar en las próximas elecciones. Aparte de esta condena de seis años, la ex presidenta enfrenta otros casos judiciales, entre ellos la causa “Cuadernos” y está a la espera del inicio de los procesos relacionados con “Hotesur-Los Sauces” y “Memorándum de Entendimiento con Irán”.
El 10 de junio del año pasado, la Corte Suprema de Justicia ratificó la sentencia del Tribunal Oral Federal 2, que le atribuyó a Fernández de Kirchner el delito de administración fraudulenta, lo que le impide ejercer cargos públicos de por vida. Sin embargo, el tribunal no aceptó la acusación de asociación ilícita presentada por la fiscalía. Una semana después, se le notificó que podría cumplir su condena bajo arresto domiciliario, utilizando una tobillera electrónica que debe llevar incluso en su hogar ubicado en Constitución.
En una de sus últimas intervenciones públicas antes de su detención, Cristina Fernández criticó a los jueces de la Corte, calificándolos de “triunvirato de impresentables” y relacionó su condena con el contexto electoral, sugiriendo que se había agregado un “cepo al voto popular”.