El reciente secuestro del presidente Maduro por parte de fuerzas militares de Estados Unidos genera un impacto significativo en la política internacional, abriendo la puerta a posibles acciones similares por parte de líderes como Xi Jinping o Putin. Este evento recuerda el caso del ex presidente de Panamá, Manuel Noriega, quien pasó de ser un aliado a un enemigo de Washington.
El New York Times ha señalado que la decisión del presidente Trump podría llevar a Estados Unidos a un nuevo ciclo de intervenciones fallidas, similar a lo ocurrido en Irak, Afganistán y Libia, afectando su credibilidad internacional. En la Casa Blanca, el debate gira en torno a la eliminación total del chavismo y posibles salidas negociadas, impulsadas por figuras como Marco Rubio.
Trump parece estar aplicando una versión contemporánea de la Doctrina Monroe, combinando negociaciones políticas, presión pública y fuerza militar. Este enfoque pragmático también se reflejó en su apoyo a Milei durante las elecciones en Argentina, donde la intervención del Tesoro en el mercado de divisas fue crucial, aunque las promesas de asistencia financiera aún no se han concretado.