El reconocido artista folclórico Chaqueño Palavecino realizó una invitación al presidente Javier Milei para que cante "Amor Salvaje" durante un evento en Jesús María. Esta declaración generó un debate sobre la relación entre el arte y la política, donde Palavecino parece adoptar una perspectiva reduccionista que minimiza la influencia de lo político en la música.
El folclore argentino ha estado intrínsecamente vinculado a los contextos históricos y políticos del país, evidenciado por el surgimiento del Nuevo Cancionero en 1963. Este movimiento, que incluyó a figuras como Mercedes Sosa y Armando Tejada Gómez, surgió en un momento de convulsión política tras el derrocamiento de Arturo Frondizi.
La música popular, con sus raíces rurales y sus múltiples influencias culturales, refleja las historias y costumbres de los pueblos. En este sentido, la política juega un rol crucial en la vida cotidiana de estas comunidades, desde el acceso a recursos hasta la celebración de tradiciones. El folclore, lejos de ser un mero entretenimiento, se convierte en un vehículo de crítica social y expresión cultural.