El avance del proyecto Súper RIGI en el Senado enfrenta demoras debido a la necesidad de modificaciones solicitadas por varios aliados políticos. El oficialismo deberá realizar ajustes al texto antes de que pueda ser aprobado, lo que obligará a que el proyecto regrese a la Cámara de Diputados para su ratificación, tras haber sido votado en junio.
La falta de apoyo de la UCR, el PRO y las bancadas provinciales está complicando la situación, ya que La Libertad Avanza no cuenta con los votos necesarios. Estos espacios han pedido cambios, al igual que la Unión Industrial Argentina (UIA), que expresó sus preocupaciones durante las reuniones de la comisión.
Uno de los aspectos que se prevé modificar es la cláusula del "Compre Argentino", que exige destinar un mínimo del 20% de la inversión a proveedores locales. Se está solicitando precisión sobre los bienes transables, ya que el uso de proveedores locales se ha limitado a servicios y mano de obra, como se evidenció en el proyecto minero "Vicuña" en San Juan. La UIA y otros actores proponen que este 20% se aclare para incluir únicamente bienes producidos en el país.