La situación en Cuba se torna cada vez más incierta, provocando que embajadas y empresas internacionales comiencen a implementar planes de contingencia y evacuación. Esta reacción se da en el contexto de la creciente presión de Estados Unidos sobre la isla.
Desde la incursión militar de Washington en Venezuela el 3 de enero, la inquietud política ha aumentado considerablemente, generando un ambiente de inestabilidad. Las autoridades están monitoreando de cerca los acontecimientos, mientras que diversas instituciones evalúan sus estrategias ante posibles cambios en la situación.