Las elecciones de octubre en Brasil se perfilan como un evento crucial en medio de un clima político polarizado entre Lula y el bolsonarismo. El presidente actual es el favorito en las encuestas, enfrentándose a Flavio Bolsonaro, quien no ha logrado unificar a la derecha en su totalidad. Sin embargo, figuras menos visibles como Gilberto Kassab podrían jugar un papel determinante en este contexto.
Kassab, líder del Partido Social Democrático, ha sido un arquitecto de alianzas políticas esenciales para lograr la gobernabilidad en el Congreso. Su experiencia incluye haber sido alcalde de São Paulo y ministro en distintas gestiones. A pesar de su bajo perfil fuera de Brasil, su capacidad para forjar acuerdos entre diferentes sectores políticos lo convierte en un actor clave.
En su rol actual como secretario de Relaciones Institucionales del gobierno de San Pablo, Kassab tiene la libertad de actuar en la arena política, siendo considerado necesario tanto para Lula como para la derecha no bolsonarista. Esta influencia podría ser determinante en el desenlace de las elecciones y en la posible ruptura de la polarización política en Brasil.