El Gobierno argentino se encuentra en una etapa crucial de negociaciones de cara al debate de la reforma laboral programado para febrero. En este contexto, el jefe de gabinete, Manuel Adorni, ha convocado para este viernes a una reunión clave con varias figuras políticas, incluyendo al ministro del Interior, Diego Santilli, y la senadora Patricia Bullrich.
La reforma busca modernizar aspectos laborales y tributarios, pero ha generado inquietud entre los gobernadores debido a los posibles efectos negativos en las finanzas provinciales. Se estima que la reducción en la alícuota del impuesto a las Ganancias podría resultar en una caída en la recaudación cercana a 3 billones de pesos. Para mitigar este impacto, se evalúa ofrecer una "compensación" a los mandatarios provinciales.
A pesar de las preocupaciones, desde la Casa Rosada se sostiene que la pérdida de ingresos sería transitoria, prometiendo que la formalización del empleo y la mejora de la actividad económica compensarán estos recortes en el futuro. Sin embargo, los gobernadores siguen mostrando reticencias, lo que subraya la complejidad de lograr los votos necesarios en el Parlamento.