El panorama político en México se encuentra marcado por un creciente antipluralismo, según analistas. La presidenta Claudia Sheinbaum ha priorizado el fortalecimiento de su movimiento, lo que ha llevado a la supresión de voces disidentes y un enfoque en la gobernanza exclusiva para sus seguidores.
Dos elementos están configurando el futuro electoral: la creación del nuevo partido Somos MX y una propuesta de reforma electoral que se presentará al Congreso de la Unión. Estas dinámicas serán determinantes para la redistribución del poder y la representación de aquellos considerados "invisibles".
A pesar de que el partido oficial, Morena, logró el 54% de los votos en las elecciones de 2024, esto se tradujo en un 73% de representación en la Cámara de Diputados, lo que supera el límite constitucional de sobrerrepresentación. Mientras tanto, el 46% de los votantes que optaron por la oposición se han sentido marginados, en parte por la falta de acción de los partidos tradicionales frente al poder.