El descontento en la Casa Rosada se intensifica ante la gestión de Manuel Adorni, jefe de Gabinete, cuya autoridad es cuestionada por miembros del entorno gubernamental. Durante una reunión reciente, se mencionó que Adorni no toma decisiones significativas, siendo comparado con un "espantapájaros" que solo está presente sin influir en los resultados. Este sentimiento se ha propagado entre los funcionarios, quienes se sienten frustrados con la dirección que está tomando el gobierno.
En la cita del martes, Adorni se centró en la agenda parlamentaria, pero su exposición fue recibida con desinterés por figuras como Martín Menem y Patricia Bullrich, quienes escucharon por cortesía. El jefe de Gabinete destacó la necesidad de avanzar en proyectos legislativos, incluyendo el Super RIGI y la ley de Lobby, aunque enfrenta resistencia y escepticismo por parte de sus colegas.
La mesa política se reúne nuevamente en un contexto donde Karina Milei, hermana del presidente, se encuentra en una posición complicada debido a la creciente insatisfacción. A pesar de los intentos de comunicación, la percepción de que estas reuniones no generan resultados concretos se hace cada vez más evidente.