Javier Milei, en su tercera visita a Davos, sigue generando controversia. Ante un auditorio más limitado, el presidente argentino afirmó que “Maquiavelo ha muerto”, en un intento por posicionarse ideológicamente. Esta declaración se produce en un contexto donde Milei ha enfrentado desafíos significativos, como la inflación de tres dígitos y la transformación de una economía en crisis.
En entrevistas recientes, Milei ha manifestado su intención de negociar con diversas naciones, incluida China, lo que sugiere un enfoque más abierto en su política exterior. Sin embargo, sus comentarios sobre grupos como homosexuales, feministas y su postura sobre el aborto han suscitado críticas, lo que genera un debate sobre su visión de la política y la sociedad.
La referencia a Maquiavelo, aunque provocadora, ha sido interpretada por algunos como un intento de enterrar la política tradicional. Su figura histórica es recordada por desafiar el poder y analizar la política de manera crítica, contrastando con la retórica contemporánea de Milei.