La Casa Rosada se encuentra en un estado de tensión creciente, con una notable presencia militar en sus instalaciones, lo que ha sorprendido a los empleados del palacio. Esta situación se da en el marco de una nueva reunión de la mesa política del gobierno, programada para la semana próxima, en medio de la disputa interna desencadenada por el caso del misterioso usuario conocido como Periodista Rufus.
La controversia ha generado un clima hostil entre los sectores liderados por Martín Menem y Santiago Caputo, quienes pertenecen al espacio de Karina Milei. Aunque los allegados a Caputo esperan un gesto público de Milei para calmar la situación, se manifiestan escépticos sobre la efectividad de la reunión, ya que algunos miembros como Patricia Bullrich consideran que estos encuentros no aportan soluciones reales.
Además, el ambiente enrarecido se ve intensificado por un ultimátum que Bullrich le lanzó a Manuel Adorni para que presente su declaración jurada, la cual aún no ha sido entregada. Este contexto resalta la creciente desconfianza entre los funcionarios, reflejando la compleja dinámica que atraviesa el gobierno.