El impacto de las declaraciones del presidente Javier Milei se sintió en el ámbito económico, especialmente en relación a la inflación. Durante un evento en el Malba, Milei reafirmó su compromiso de mantener un “apretón monetario” para controlar este fenómeno. Además, enfatizó la importancia de una política más austera y el rol de la tasa de interés en el pago de seguros.
El presidente también hizo hincapié en el proceso de saneamiento del Banco Central (BCRA), describiendo a Argentina como el país del G-20 mejor posicionado ante el impacto del aumento del petróleo debido a la guerra en Medio Oriente. Estas afirmaciones marcan una dirección clara en la estrategia económica del gobierno, que busca enfrentar los desafíos actuales del mercado internacional.