Javier Milei se presenta en el Foro Económico de Davos con un discurso más centrado en lo económico, tras un año de controversias. Este evento, que reúne a empresarios y funcionarios de las principales economías del mundo, le ofreció la oportunidad de destacar los logros de su gestión y promover el capitalismo occidental como símbolo de libertad.
A pesar de un auditorio semivacío, Milei moderó su tono en comparación con su intervención del año anterior, donde se centró en la "batalla cultural" y adoptó posturas xenófobas. Esta vez, su discurso se enfocó en las virtudes del sistema económico actual, aunque no dejó de criticar al socialismo.
El presidente argentino aprovechó la ocasión para reafirmar su alineamiento con Estados Unidos y su apoyo al liderazgo de Donald Trump, un aspecto que va más allá de intereses económicos momentáneos y refleja un compromiso político-ideológico profundo. Este posicionamiento se enmarca en un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y comerciales.