El próximo 2 de julio, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, comparecerá ante el SENADO DE LA NACIÓN para presentar su informe de gestión, cumpliendo con lo establecido por la Constitución Nacional. La convocatoria se produce en un contexto de tensiones políticas y tras la decisión de Patricia Bullrich de suspender una sesión que buscaba avanzar en proyectos oficiales, a fin de facilitar el diálogo con la oposición aliada.
La notificación fue enviada a la vicepresidenta Victoria Villarruel y se considera un intento de calmar las relaciones con los sectores dialoguistas. A pesar de la presión, Adorni había mostrado resistencia a presentarse en la fecha acordada, lo que llevó a Bullrich a optar por cancelar la sesión prevista para el jueves.
La situación se complica, ya que el bloque oficialista enfrenta desafíos, incluyendo acusaciones sobre inconsistencias patrimoniales en la declaración jurada de Adorni. La oposición reclama su renuncia tras reconocer omisiones significativas en su presentación ante la Oficina Anticorrupción.