El peronismo bonaerense se encuentra en un momento decisivo con la inminente aceptación de Axel Kicillof a la presidencia del PJ. Este acuerdo fue impulsado por Máximo Kirchner mediante negociaciones a través de intermediarios, evitando un diálogo directo con Kicillof. La presión por una lista de unidad provino de la candidatura de Mariel Fernández, intendenta de Moreno, quien busca fortalecer su posición dentro del partido.
La sorpresa en el kirchnerismo se intensifica al considerarse que este movimiento no solo busca evitar un caos interno, sino que también puede ser un guiño hacia la candidatura presidencial de Kicillof en 2027. Los dirigentes reconocen que la falta de reglas en la interna podría derivar en un descontrol total, lo que llevó a la necesidad de este acuerdo. La política nacional del peronismo se considera paralizada, y se espera que Kicillof asuma un rol protagónico en la estrategia hacia las próximas elecciones.