La muerte de Renee Good, una mujer estadounidense de 37 años, a manos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis ha desatado una ola de protestas en varias ciudades de Estados Unidos. Miles de personas se manifestaron este sábado en distintas localidades, exigiendo justicia y el cese de las operaciones del ICE. Los manifestantes en Mineápolis se concentraron en un parque cercano al lugar del incidente, donde el agente Jonathan Ross disparó a Good durante una redada.
Las protestas, que continúan tras el suceso, han reunido a vecinos que portan pancartas en contra de la administración de Donald Trump y exigen un trato más humano hacia los inmigrantes. Kelly Joyce, una residente de 65 años, destacó la necesidad de visibilizar el abuso de derechos humanos por parte del gobierno. La indignación se incrementó después de que otro agente federal hiriera a dos venezolanos en Portland, Oregón, poco después del incidente en Mineápolis.
El lema de las movilizaciones, "ICE out for Good", refleja el clamor de los manifestantes por un cambio en la política migratoria y la protección de los derechos de los inmigrantes. Jóvenes estudiantes también se unieron a la causa, denunciando la inseguridad que genera la presencia del ICE en sus comunidades.