La reciente crisis diplomática entre Argentina y China se intensificó tras la convocatoria del embajador argentino, Marcelo Suárez Salvia, por parte de la Cancillería de China. Esta medida fue tomada debido a una noticia falsa difundida por Juan Pablo Carreira relacionada con una tragedia en Nepal. Sin embargo, Suárez Salvia no se encontraba en Beijing, lo que complicó la situación.
El embajador argentino eligió viajar a Xinjiang, un territorio conflictivo para el gobierno de Xi Jinping, lo que fue interpretado como una provocación. Fuentes diplomáticas señalaron que su ausencia en el momento de la queja china refleja una falta de criterio, generando malestar entre los funcionarios del gobierno de Javier Milei.
Además de la noticia falsa, la queja de China también responde a la exclusión del país asiático de importantes licitaciones por parte del gobierno argentino. Este conflicto podría afectar futuras relaciones bilaterales, especialmente después de que Milei prometiera un viaje a China que aún no se ha concretado.