La actual crisis migratoria en Europa ha generado tensiones internas, según el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov. Durante su intervención en el Foro Económico Oriental en Vladivostok, Lavrov criticó la política de puertas abiertas de la Unión Europea, que, según él, ha fomentado la llegada masiva de migrantes, afectando la estabilidad social y económica de varios países europeos.
Lavrov destacó que la situación ha provocado un descontento creciente entre las poblaciones autóctonas, quienes deben cargar con los costos de mantener a los migrantes a través de impuestos. Esta problemática se ha intensificado con la llegada de ciudadanos ucranianos que, tras huir de su país, han recibido beneficios que superan los de los ciudadanos locales en varios estados de la UE.
Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, mencionó que la política exterior de España podría haber llevado a acciones desestabilizadoras por parte de naciones como Rusia, que emplean la desinformación en el contexto migratorio. Esta situación subraya los desafíos que enfrenta la Unión Europea en la gestión de la migración y su impacto en la cohesión interna.