Recientemente, se llevó a cabo una reunión entre el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y su predecesor, el diputado nacional Juan Schiaretti. Este encuentro, que tuvo lugar el 20 de agosto, ha generado repercusiones en la política local, especialmente en el contexto del peronismo y su relación con el Gobierno nacional.
Las tensiones entre las distintas facciones del peronismo en Córdoba se han intensificado, marcando un clima de incomodidad en el cordobesismo. La conversación entre Llaryora y Schiaretti abarcó temas como la relación con el Gobierno de Milei y los posibles acuerdos en el Congreso, que han sido motivo de críticas por parte de opositores como Gabriel Bornoroni y Luis Juez.
Además, se ha generado ruido en el entorno político tras la llegada de figuras clave como Oscar Parrilli, Carlos Zannini y Juan Grabois a Córdoba. A pesar de la presencia de estos políticos, no surgieron candidatos del oficialismo para las elecciones de 2027, lo que refleja la complejidad de las relaciones internas en el peronismo local.