Las elecciones legislativas y municipales en Benín se llevarán a cabo este domingo en un clima de alta tensión política y preocupaciones por la seguridad. Estas votaciones son cruciales para las presidenciales que están programadas para abril. La reciente intentona de golpe de Estado, ocurrida el 7 de diciembre, ha intensificado la inquietud en el país, aunque fue rápidamente controlada por las fuerzas armadas beninesas con apoyo de Nigeria.
El partido gobernante liderado por el presidente Patrice Talon es el favorito para mantener el control del Parlamento unicameral, donde actualmente posee 81 de los 109 escaños. La coalición presidencial, compuesta por tres partidos, busca ampliar su mayoría. Sin embargo, la principal fuerza de oposición, el partido Los Demócratas, ha sido excluida de las elecciones municipales y de la carrera presidencial debido a la falta de apoyo necesario para cumplir con la legislación electoral.
El contexto de las elecciones también está marcado por el aumento de la violencia en el norte del país, con ataques de grupos yihadistas que han generado desplazamientos internos. La oposición enfrenta un posible descenso en su representación en el Parlamento, ya que la normativa actual requiere que los partidos obtengan al menos el 20 % de los votos en cada circunscripción para acceder a los escaños.