La llegada del patrullero oceánico británico HMS Medway a aguas argentinas sin aviso previo ha generado tensiones en la relación bilateral con el Reino Unido. La Armada Argentina detectó el buque entre el jueves y el viernes mientras se dirigía hacia el Estrecho de Magallanes tras zarpar de las Islas Malvinas.
La falta de comunicación por parte de las autoridades británicas ha llevado a la Cancillería a considerar la posibilidad de presentar una protesta diplomática. Este incidente reaviva el debate sobre los controles marítimos y la política oficial en el Atlántico Sur, especialmente en un contexto donde el gobierno de Javier Milei busca acercamientos estratégicos con Estados Unidos y el Reino Unido.
El cumplimiento de los mecanismos de confianza militar establecidos en el Acuerdo Madrid II de 1990 ha sido cuestionado, lo que añade complejidad a la situación. Una respuesta enérgica podría tensar las relaciones que el gobierno pretende mantener, mientras que el silencio podría ser interpretado como una aceptación tácita del incumplimiento de los procedimientos.