Este viernes, Axel Kicillof tomará posesión como líder del Partido Justicialista en la provincia de Buenos Aires. La asunción se da en un momento crítico, marcado por la tensión interna dentro del partido.
Los conflictos se intensifican debido a las diferencias con el kirchnerismo más radical y a las disputas crecientes con los sectores leales a Cristina Fernández de Kirchner y Máximo Kirchner. Este escenario podría tener importantes repercusiones en la política provincial y nacional.