Franco Colapinto debió abandonar el Gran Premio de Estados Unidos de Fórmula 1 en la vuelta 37, tras sufrir daños severos en su Alpine debido a un choque con Arvid Lindblad. El piloto argentino, que había tenido un desempeño complicado, intentó continuar en la carrera, pero finalmente fue llamado a pits por su equipo.
Durante la vuelta 25, Colapinto realizó una maniobra defensiva contra Lindblad, lo que resultó en un trompo que afectó el rendimiento de su monoplaza. A pesar de haber terminado 15° en la segunda práctica, a 1s9 del mejor tiempo, no logró encontrar el ritmo adecuado en la pista de Austin.
El incidente entre Colapinto y Lindblad fue investigado por la dirección de carrera, pero no se impusieron penalizaciones. Después de ingresar a boxes para cambiar neumáticos, los daños en su coche continuaron, lo que llevó a su equipo a decidir su abandono definitivo de la competencia.
Mientras tanto, Kimi Antonelli, quien competía por la victoria, lideraba la carrera en la vuelta 42, con Charles Leclerc y Lando Norris persiguiéndolo. La situación de Colapinto contrasta con la lucha por el título en la pista, donde otros pilotos estaban en plena competencia.