La Supercopa Argentina entre Estudiantes e Independiente Rivadavia enfrentará una nueva postergación, debido a la llegada del papa León XIV a Argentina. Este evento, que estaba previsto para el 11 de noviembre, coincide con la visita papal, generando complicaciones logísticas en Córdoba, donde se llevaría a cabo el partido.
Inicialmente, el encuentro debía jugarse el 21 de julio, pero fue suspendido por los festejos de la Selección argentina tras su subcampeonato mundial. A pesar de la reprogramación, la AFA y las autoridades locales han determinado que no es viable realizar un operativo policial para la final en Córdoba, donde las fuerzas de seguridad estarán abocadas al control de la visita papal.
Se están considerando alternativas para reprogramar el partido, que podrían incluir moverlo al 15 de noviembre, una vez que finalice la estadía del Papa, o trasladarlo a otra jurisdicción que no se vea afectada por los eventos relacionados con su visita. Esta situación añade incertidumbre al calendario ya apretado del equipo dirigido por Alexander Medina, que debe gestionar sus compromisos en el torneo local, la Copa Argentina y la Libertadores.