La situación financiera de muchos hogares en el Área Metropolitana de Buenos Aires se ha vuelto crítica, lo que ha llevado a un aumento en la utilización de créditos para afrontar los gastos cotidianos. Un reciente estudio privado destaca que la fragilidad económica afecta especialmente a las familias que viven de alquiler.
Este fenómeno refleja una preocupación creciente entre los vecinos, quienes enfrentan dificultades para cubrir sus necesidades básicas. La dependencia de préstamos muestra una tendencia preocupante en la región, donde el costo de vida sigue en aumento.
El relevamiento indica que el impacto de esta crisis financiera se siente con mayor fuerza en las áreas más vulnerables, lo que resalta la necesidad de abordar las condiciones económicas que enfrentan estas familias.