El riesgo país en Argentina se ha consolidado por debajo de los 500 puntos, situándose actualmente en 490 puntos, lo que se interpreta como un indicativo positivo para la economía nacional. Este cambio en la percepción de los inversores hacia la deuda soberana se atribuye a varios factores, entre ellos, la acumulación de reservas del Banco Central y el reciente desembolso de USD 1.000 millones por parte del Fondo Monetario Internacional.
A pesar de estos avances, el analista financiero Nicolás Borra advierte que la situación requiere cautela, especialmente ante los próximos vencimientos de deuda. Destacó que, aunque hay un rally favorable en los bonos en dólares, la caída de la recaudación fiscal sigue siendo un desafío. El FMI ha recomendado una reforma tributaria para mejorar los ingresos estatales, especialmente en un contexto donde el consumo minorista muestra debilidad.
Además, Borra señala que, a lo largo de 2025, se prevé una cierta estabilidad gracias al rendimiento de las exportaciones energéticas y las inversiones bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Sin embargo, el mercado también ha comenzado a anticipar las expectativas electorales para 2026, lo que podría influir en la estabilidad monetaria.