Argentina enfrenta un desafío financiero significativo con un vencimiento de deuda de US$4.200 millones programado para el 9 de enero. El gobierno de Javier Milei busca cumplir con este compromiso sin recurrir a las reservas del Banco Central, lo que ha generado tensiones políticas. La estrategia del Tesoro, que dispone de aproximadamente US$2.000 millones, involucra la búsqueda de financiamiento adicional para evitar debilitar las reservas.
Recientemente, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, se negó a ingresar al país US$800 millones que la provincia tenía en el exterior, ignorando una solicitud del ministro Luis Caputo. Este cruce pone de relieve las dificultades que enfrenta el gobierno para acumular divisas y cumplir con sus obligaciones financieras.
El economista Pablo Wende, en su análisis, descartó un posible default y destacó que el 2026 podría representar un cambio positivo para la economía argentina, especialmente en comparación con otros países de la región como Chile y Brasil, donde los mercados han mostrado un crecimiento notable. La meta principal del gobierno es reducir el Riesgo País por debajo de los 500 puntos, lo que se considera esencial para la estabilidad económica futura.