A partir del próximo 2 de enero, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) implementará una nueva metodología para medir la inflación, buscando reflejar de manera más precisa los gastos actuales de las familias argentinas. Este cambio ocurre en un momento donde la discrepancia entre los datos oficiales y la percepción de la población sobre el costo de vida se ha intensificado.
La recolección de datos se realizará de manera totalmente digital, eliminando el uso de papel, lo que permitirá un procesamiento más eficiente. La nueva muestra incluirá 500.000 precios, un aumento significativo del 56% en comparación con el método anterior, y se ampliará el número de informantes a 24.000.
Entre las novedades, se destaca la inclusión de gastos en servicios y productos digitales, como plataformas de streaming, reflejando un cambio en el consumo familiar. A pesar de que los expertos no anticipan variaciones drásticas en los resultados, la falta de detalles sobre la metodología ha generado incertidumbre. La implementación definitiva se postergará hasta 2026, tras ser evaluada y aprobada internamente por el INDEC y el gobierno.